Llamó mi atención un canal europeo que transmitía en español algo impactante: por las cuestiones bélicas y demás que atraviesa parte del mundo “Medio Oriente se trasladaría a Sudamérica” (tema petróleo y gas) y las fuentes principales serían un yacimiento monumental detectado en Guyana y otro aledaño (que no recuerdo el nombre) y el tercero sería “un país de moda” que es la Argentina. Estas noticias provocan una oleada de optimismo, esperanza y tal vez un poco de alegría (no por sus causas) sino por las expectativas que crean y por la billonaria inversión en U$S que vaticinan y la otra la exportación de productos del agro, motivo: países en conflictos armados sobre todo Ucrania poseedora de una llanura fértil y produciendo a media máquina y con problemas para trasladar sus productos, y las características productivas similares son solamente tres en el mundo (según los expertos en Ingeniería Agronómica). Repito, solo tres: Ucrania, Illinois y la “Pampa Húmeda de Argentina”. Estos acontecimientos me traen a la memoria un par de reflexiones ya escuchadas por todos y sobre todo la de Pilar Rahola (periodista y analista de geo política internacional): “La Argentina no pierde la oportunidad de perder oportunidades” y la erosionada frase local: “Podemos dar de comer a 400 millones de bla, bla, bla”,  que escuchamos hace décadas. Bueno... ¡Lo hagamos, porque si los ingresos no superan los gastos, la ecuación no cierra por ningún lado!

Alberto Antonio Segulja       

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